Las adaptaciones literarias ya impulsan una de cada cuatro series en España, según un nuevo informe

La literatura se consolida como motor del audiovisual español: las adaptaciones suponen el 25% de las series y hasta el 18% del cine, según un estudio presentado en Madrid.

Verónica Sánchez y Alain Hernández en ‘Las hijas de la criada’, reconocida por The WIT en MIPCOM 2025

La literatura se ha convertido en uno de los pilares estratégicos del audiovisual español. Las adaptaciones de obras literarias representan ya el 25% de las series producidas en España y entre el 15% y el 18% de los estrenos cinematográficos, una cifra que confirma el peso creciente de los libros como materia prima clave para la industria.

Estas conclusiones se recogen en el Informe de investigación sobre el impacto de las adaptaciones literarias en el mercado audiovisual español, presentado esta semana en Madrid y elaborado por el Institut Français de España y Culturia.

El estudio dibuja un escenario en el que adaptar novelas, relatos o cómics ha dejado de ser solo una decisión creativa para convertirse en una apuesta industrial de primer nivel.

La adaptación literaria, un activo estratégico para la industria

El informe subraya que las adaptaciones permiten reducir riesgos financieros, facilitar la financiación y mejorar la proyección internacional de los proyectos.

Contar con una obra previa, una base de lectores consolidada o una fanbase activa se ha convertido en una ventaja competitiva en un mercado cada vez más global y saturado de contenidos.

En el caso de las series, el peso de la literatura es especialmente significativo. Una de cada cuatro ficciones producidas para plataformas procede de una obra literaria, lo que confirma una tendencia al alza impulsada por el consumo digital y la necesidad de universos narrativos sólidos y reconocibles.

Un sector audiovisual en plena madurez industrial

El estudio también pone el foco en la madurez alcanzada por el sector audiovisual español, favorecida por el auge de las coproducciones internacionales y la aparición de nuevas audiencias.

En este contexto, Francia se consolida como el principal socio de España en el ámbito del cine basado en obras literarias, reforzando una colaboración cultural y económica de largo recorrido.

Durante la presentación del informe, distintos profesionales del sector coincidieron en que la adaptación literaria responde hoy a una lógica plenamente industrial, en la que entran en juego factores como el mercado, los derechos, las audiencias y las ventanas de explotación.

De la creatividad al mercado: adaptar ya no es solo una elección artística

Uno de los puntos clave del análisis es la profesionalización del proceso de adaptación. Agencias de scouting y departamentos de desarrollo analizan el potencial audiovisual de las obras incluso antes de su publicación, valorando elementos como su capacidad transmedia, el engagement de la audiencia o su impacto en comunidades digitales.

En este sentido, la novela juvenil y romántica se ha consolidado como un potente motor de audiencias en el terreno de las series, mientras que el thriller y el drama siguen dominando el cine, manteniendo su atractivo tanto a nivel comercial como artístico.

Derechos de autor y retos creativos en la era del streaming

El informe no esquiva los desafíos que plantea este modelo. La llegada de grandes plataformas globales ha introducido nuevas fórmulas contractuales, como el buy-out, que conviven con la tradición jurídica española de protección al autor. Este equilibrio entre industria y derechos creativos se presenta como uno de los grandes retos del sector.

En el plano narrativo, el estudio señala la dificultad de equilibrar la síntesis propia del cine con la expansión de universos que exigen las series, especialmente cuando se trabaja con obras literarias complejas o muy conocidas.

El potencial del cómic y el equilibrio entre comercio y cultura

Entre las asignaturas pendientes, el informe destaca el enorme potencial del cómic español, todavía poco explotado en el audiovisual debido a los elevados costes de producción que requiere una adaptación fiel. Aun así, se perfila como una vía de crecimiento futuro si se logra conjugar ambición creativa y viabilidad económica.

El estudio concluye que el futuro del audiovisual español pasa por diversificar las fuentes de contenido y evitar la homogeneización estética, combinando autores consagrados con nuevas voces emergentes. En este escenario, la adaptación literaria se consolida no solo como una vía de rentabilidad, sino también como una herramienta de prestigio cultural capaz de resignificar las obras originales para nuevas audiencias.