‘La Promesa’: Margarita y Lorenzo protagonizan su enfrentamiento más ácido (Mejores momentos)

En ‘La Promesa’ las palabras vuelven a convertirse en armas afiladas y el último enfrentamiento entre Margarita y Lorenzo deja claro que la guerra entre ambos está lejos de apagarse.

Sin gritos ni aspavientos, la escena se construye a base de frases medidas y silencios incómodos, con un intercambio que rezuma desprecio desde el primer segundo.

Margarita no tarda en dejar clara su postura. Su negativa rotunda a compartir mesa con Leocadia marca el tono del encuentro y desemboca en una pregunta cargada de veneno dirigida a Lorenzo: “¿A qué has vuelto? ¿Solo para irritarme?”. No es una duda inocente, sino una forma directa de cuestionar su presencia y sus verdaderas intenciones.

El enfrentamiento sube varios grados cuando ella explica por qué ha ordenado que le sirva otro lacayo. Lejos de tratarse de una decisión trivial, Margarita lanza un mensaje claro: “No me apetece que le hagas pasar un mal rato a mi sobrino Curro”. Una frase que introduce al joven en la conversación y destapa viejas tensiones que Lorenzo no tarda en señalar.

Fiel a su carácter provocador, él pone en duda ese supuesto afecto, pero Margarita no se esconde ni suaviza su respuesta. “No es tanto el cariño que le tengo a él como el asco que me das tú”, sentencia, dejando la escena suspendida en un silencio denso que lo dice todo. Es uno de esos momentos en los que una sola frase redefine por completo una relación.

El cierre llega envuelto en una cortesía tan falsa como hiriente. Con una sonrisa cargada de ironía, Margarita remata la conversación preguntando: “¿Cómo te gusta el té? ¿Solo, con leche o con unas gotitas de naranja?”. Un comentario aparentemente inofensivo que, en realidad, funciona como una burla directa, haciendo refrerencia ante una discusión anterior entre Leocadia y Margarita.