LA PROMESA – IMPACTANTE: La OBSESIÓN del Capitán sale a la LUZ… y Ángela queda ATRAPADA

Prepárense porque lo que están a punto de presenciar en este capítulo de La Promesa los dejará sin aliento

Lo que parecía una paz definitiva en el Palacio de la Promesa tras la caída de Leocadia se rompe de manera abrupta. Una figura inesperada y peligrosa regresa: Lorenzo de la Mata, el hombre que alguna vez estuvo prometido a Ángela. Trae consigo documentos legales que amenazan la felicidad que Ángela y Curro han construido con tanto esfuerzo. Lo que sigue es un enfrentamiento entre amor verdadero y obsesión tóxica, entre libertad y control.

Lorenzo irrumpe en el palacio con la autoridad de quien cree tener derechos sobre Ángela. Curro lo confronta inmediatamente, decidido a protegerla, mientras Ángela, informada por Pía, se siente aterrorizada. Lorenzo sostiene que el compromiso nunca se disolvió oficialmente y muestra un antiguo contrato de esponsales firmado por Leocadia cuando Ángela era apenas una adolescente. Aunque legalmente existe una zona gris, Ángela nunca dio su consentimiento consciente. La tensión se multiplica cuando Alonso se ve obligado a permitir que Lorenzo permanezca como invitado en el palacio, a regañadientes, por temor a un escándalo.

Desde el primer día, Lorenzo emplea la manipulación psicológica. Cada gesto, palabra y comentario están diseñados para minar la seguridad de Ángela, recordándole su origen y la supuesta vergüenza de ser hija de Leocadia. La presenta como una víctima indefensa que solo él podría “salvar”. Ángela, horrorizada, encuentra refugio en Curro, quien la abraza y promete protegerla a toda costa. Pero Lorenzo no es un enemigo común: es un hombre con recursos, conexiones legales y una obsesión enfermiza que lo consume.

El descubrimiento más aterrador llega cuando Manuel encuentra, en el ático del palacio, un baúl lleno de cartas de Lorenzo. Las cartas revelan una obsesión que va mucho más allá de la posesión: planea aislarla de todos, someterla a su voluntad y convertirla en alguien completamente dependiente de él. Cada línea describe estrategias calculadas para controlar y destruir la autonomía de Ángela, exponiendo una mente retorcida que ve a las personas como objetos a moldear.

La Promesa', avance de hoy, martes 21 de octubre: secretos al descubierto y  una rebelión inesperada

Confrontado con estas pruebas, Lorenzo no muestra arrepentimiento. Argumenta que sus acciones son justas dentro de los “derechos” que le da el contrato, ignorando completamente la moral y la ley. Alonso y los demás deciden actuar, pero Lorenzo usa amenazas legales para intentar mantener su influencia, exigiendo una compensación millonaria si Ángela no cumple el compromiso. Cuando la presión legal y moral falla, Lorenzo intenta un acto extremo: ir al palacio de noche, entrar a la fuerza en la habitación de Ángela y secuestrarla.

El intento de secuestro termina con Ángela luchando desesperadamente, mordiendo a Lorenzo, y gritando por ayuda. Curro y Manuel llegan a tiempo para detenerlo, mientras los guardias lo arrestan. Lorenzo es llevado a prisión, pero incluso tras los barrotes, su obsesión persiste: soborna para enviar cartas amenazantes y recordarle a Ángela que él sigue considerándola suya.

El juicio revela la magnitud de su acoso. Se presentan las cartas como evidencia de premeditación, amenazas y abuso psicológico. Testigos como Pía y María Fernández describen el acoso constante, la manipulación y las amenazas de Lorenzo. Ángela, con valentía, declara en el tribunal, explicando cómo fue vista como un objeto, cómo fue amenazada física y emocionalmente, y cómo solo gracias a Curro y su familia pudo salvarse. El veredicto es contundente: Lorenzo es declarado culpable de intento de secuestro, amenazas continuadas, acoso sistemático y violación de domicilio. Recibe 15 años de prisión sin libertad condicional y el contrato de esponsales queda anulado. Ángela finalmente es libre legalmente, pero las secuelas psicológicas apenas comienzan.

Durante semanas, Ángela lucha contra el miedo constante y las pesadillas recurrentes en las que Lorenzo siempre la arrastra a su hacienda del norte. Cada ruido inesperado la hace sobresaltarse, y su vida cotidiana se ve afectada. Con el apoyo de Curro, Pía, Simona y el padre Samuel, Ángela comienza un proceso de terapia para reconstruir su autoestima y recuperar su independencia. A través de tareas significativas en el palacio y gestos de cariño de quienes la rodean, Ángela empieza a reencontrarse consigo misma y a reconocer su valor, no por su linaje ni por la aprobación de un hombre, sino por lo que ella misma es.

Gradualmente, Ángela y Curro sienten una conexión profunda que supera la gratitud y la protección. Ambos reconocen sentimientos que se transforman en amor genuino, basado en respeto, paciencia y comprensión mutua, en total contraste con la obsesión y el control de Lorenzo. Ángela se da cuenta de que puede ser amada sin ser poseída y de que tiene derecho a decidir sobre su vida y su felicidad.

Avance del lunes 1 de septiembre en 'La Promesa': la desaparición de Ángela  lo trastoca absolutamente todo (y el destino de Curro pende de un hilo) -  Revista Mia

Como parte de su proceso de sanación y empoderamiento, Ángela enfrenta a su madre Leocadia en prisión. La confrontación es definitiva: expresa su liberación de la influencia de su madre, denuncia los daños causados y se reconoce a sí misma como una persona completa, independiente de la manipulación de Leocadia. Este acto simboliza su cierre emocional y marca un punto de inflexión en su recuperación.

Meses después, Ángela ha transformado su dolor en propósito. Administra programas de ayuda a mujeres vulnerables, creando un refugio para aquellas que sufren abuso o manipulación. Su experiencia personal la convierte en guía y ejemplo para otras, convirtiendo su pasado en fuerza y esperanza para quienes la rodean. Alonso la adopta oficialmente como miembro de la familia, brindándole protección y reconocimiento que nunca había tenido.

Finalmente, Ángela y Curro encuentran un momento de intimidad en el jardín del palacio. Aunque Ángela aún no está completamente lista para definir su relación, expresa su deseo de explorar el amor con Curro a su propio ritmo. Él promete paciencia, respeto y presencia constante, demostrando que el amor verdadero no se impone, se ofrece libremente. Ángela comprende la diferencia entre ser poseída y ser amada, entre ser controlada y ser respetada. Ha cerrado los capítulos dolorosos de su pasado y ahora puede mirar al futuro con confianza, libertad y la posibilidad de construir una vida plena junto a quien la valora realmente.

Este capítulo muestra la victoria de la resiliencia, el amor sano y el respeto sobre la obsesión y la manipulación, y marca un punto de inflexión en la historia de Ángela, que finalmente se reconoce como dueña de su propia vida.